Como cambiar nuestros hábitos alimenticios?

 

 

Yosy Finol

Creadora de @ligero.express

Ex Reina de Belleza

Cocinera Saludable

 

Cuando yo logré cambiar mis hábitos alimenticios y pude adoptar un nuevo de estilo de vida, empecé a preocuparme por la alimentación de mis hijos. Ya César y Juan tenían 6 y 3 años respectivamente, y por obvias razones, tenían malos hábitos ya que ellos comían lo que yo preparaba.

En ese momento empecé a leer y a investigar sobre cómo podía cambiar ese patrón negativo que ya había en ellos y me di cuenta y que un hábito se logra hacer después de 21 días consecutivos, es decir al pasar 21 días seguidos haciendo lo mismo ya tu cuerpo y tu mente aprenden a que así debe ser.

Con ellos decidí iniciar incluyéndoles brócoli en su alimentación, lo cortaba muy chiquitico y se los fui dando a diario en todos los almuerzos, obviamente esto vino acompañado de constancia, disciplina, organización, amor y carácter. Con carácter no me refiero a gritarles o pegarles, pero después de varios años donde ellos ya tenían una costumbre y donde no comían vegetales ni nada saludable, no iba a ser fácil que simplemente me aceptaran todo lo nuevo.

La primera vez que vieron el brócoli en su plato, me preguntaron ¿y qué es esto? yo les dije «brócoli» y evidentemente su respuesta fue «a mí no me gusta el brócoli» y qué les dije yo: «igual se lo van a comer y lo mejor es que se lo coman de una vez porque si lo dejan de último les va a quedar solo ese sabor en su boca» pero les hice saber que hasta que no terminaran no se iban a parar.

El segundo día, cuando fueron a almorzar, volvieron a decirme ¿qué es esto? y yo les repetí que era brócoli y que aplicaba la misma norma del día anterior, pero claro, recuerden que les di una porción pequeña, tampoco podía forzarlos a comerse una taza entera.

Para mí sorpresa, al décimo día ellos mismos me dijeron «mami, ¿no hay más brócoli por ahí?» y yo súper feliz les dije claro que sí y les serví más. Ya luego de que se adaptaron al brócoli fui incluyendo nuevos vegetales y frutas y así siempre todos los días haciéndolos parte de su alimentación.

Así que esa es la clave, instaurar el hábito durante 21 días, siendo constante, paciente y con un poquito de carácter.

 

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